Estás en: Patagonia argentina > Chubut > Camarones >
Historias y Leyendas CAMARONES
Historia
Que sitúes el nacimiento de Camarones en el año 1900 no es equivocarte
demasiado, pero tampoco es totalmente veraz.
Sin considedar el largo período de más de tres siglos que lo separan
de la llegada de los españoles, que conducidos por Don Simón de Alcazaba
y Sotomayor, fundaron la Provincia de Nueva León, los primeros asentamientos
no aborígenes se producen hacia 1890. Ya por entonces los navegantes
utilizaban la excepcional condición natural de su bahía y de sus costas
para efectuar cargas y descargas de frutos e insumos. Mas de 20 buques
traían mercaderías generales y se llevaban, año tras año, las lanas,
cueros y pieles de un campo en crecimiento.
En 1899 El Villarino, buque que años antes había trasladado los restos
del Gral San Martín desde Francia y que navegó muchas veces la costa
patagónica, se hizo leyenda al estrellar su proa contra los arrecifes
de las Islas Blancas, en el lugar donde ahora se realiza el concurso
de Pesca del Salmón.
En 1900 se ordenó la mensura de 200 manzanas para producir el ordenamiento
del pueblo y la fecha del decreto pertinente, suscripto el día 10
de octubre, está considerada como fundacional. En 1901 se habilitaba
la línea de telégrafo. En 1904 la Comisaría. En 1905 el Juzgado de
Paz, en el Paso de Piedra, a 15 km del pueblo.
Y Camarones fue su gente. Empecinadas familias pioneras dejaron la
impronta de su audacia y de su esfuerzo para fundamentar con trabajo
este vértice que vinculó por años al país con la Patagonia.
Aún está de pie algunas de las primeras casas. Y el antiguo Almacén
de Ramos Generales de Don Antonio Rabal, que por 1908 montó la primera
mensajería regular entre Bahía Camarones y Malaspina llevando por
carro correspondencia, mercaderías y algún audaz pasajero que se atreviera
al viaje.
Y vinieron médicos, los maestros. Y el pueblo nuevo amarró sus raíces
con la tozuda voluntad de esos hombres y del puñado de mujeres que
los acompañaban.
En 1909 se crea la primera Sociedad Rural de la Patagonia. Y los mercados
tradicionales comenzaron a distinguir la “ lana tipo Camarones”
como un tipificación diferente. Actualmente la “lana Camarones”
conserva en todo el mundo, acrecentado, dicho prestigio.
Por ese entonces ejercía como Juez de Paz el ganadero don Mario Tomás
Perón y sus hijos Mario y Juan Domingo, años después trascendente
hito de la historia nacional y símbolo político del siglo, solían
corretear por los pedregullales costeros su inquietud adolescente.
Hoy, la apacible bahía hasta la que descienden perezosamente las colinas
desde la Meseta de Montemayor, acuna un puñado de esperanzas en las
que se nutre el esfuerzo de sus 1200 habitantes, ya expertos en esa
maravillosa habitualidad de envolverse con la calma y el silencio
de un sitio diferente. (Agradecemos el aporte de textos realizado por el Sr. Gerardo Robert,
de Camarones)
Leyendas
La creación
El Azul, padre del cielo, vivía rodeado de buenos espíritus que eran
como sombras claras. Un buen día el cacique creó la tierra; sólo había
en ella agua y rocosas montañas. Los espíritus estaban tristes porque
no había nadie que viviese allí. Llamaron al cacique y le pidieron
permiso para poblar ese mundo desierto. Él les contestó: - Bueno,
pero tendrán que fabricar seres como yo. Háganlos pequeños para que
a nadie le falte lugar. Me avisarán antes de bajar; yo iré y seré
su maestro.
Así bajaron los primeros seres a la tierra. Poco tiempo después bajó
el cacique del Cielo para enseñarles los trabajos de la Tierra y el
cuidado de los animales. Estos seres, blancos como nubes, con el tiempo
se volvieron oscuros por el brillo del sol. Los pequeños niños también
nacían blancos y se iban tostando con el sol; de esta manera recordaban
siempre de donde habían venido. Pasaron muchos años y el cacique cumplió
la promesa de volverlos a subir a los cielos. Así detrás de cada estrella
se esconden los primeros araucanos que habitaron la Tierra.
Desde allí protegen a sus hijos y nietos cuidan del idioma araucano,
que los primeros hombres trajeron al bajar.